Un apacible día decembrino de esos en los que el frío citadino te envuelve y sólo quieres consentirte y ver el tiempo pasar frente a ti, uno de esos días conocí Bushidō.
Caminando por la colonia con un par de amigos decidimos ir por un café, la tranquilidad de la calle precedía una grata experiencia: el Moka Maya fue perfecto para combatir el frío, sabor intenso y un espesor muy bueno.
Como en cada visita a un nuevo lugar, las bebidas tónicas son obligación y el espresso tonic en esta cafetería fue un deleite, sin duda está en mis favoritos desde ahora. Te recomiendo su cheesecake de guayaba, va perfecto para acompañar tus bebidas y tu día.
El lugar tiene una hermosa decoración en donde predominan los gatos, es acogedor e íntimo. Bushidō es un rincón en Bolívar, un refugio para detener el apresurado ritmo de la ciudad y beber una buena taza de café.




